La magia de la lectura: Una memoria inventada

Cuando era muy niña me encantaba refugiarme bajo las sábanas con linterna a mano y perderme en el mundo mágico de la lectura. Soñaba con las hadas del bosque, con princesas encerradas en lo alto de una torre, con fieros dragones, con la espada de valientes guerreros, con el genio de la lámpara maravillosa, con lugares distantes, grandes imperios, tesoros perdidos…

Siento decepcionar, no ha sido mi caso. Al contrario, nunca me ha gustado leer; era más bien una niña distraída, soñadora, vivía sumergida en mis mundos inventados e inexistentes.

Nunca me ha gustado la lectura. No me avergüenza…

Siendo adulta, una persona me obligará y comprometiera a leer “La casa de los espíritus” de la escritora chilena Isabel Allende. Estaba rabiando por dentro, qué flojera me daba el solo hecho de leer una sola página.

Pero había dado mi palabra y me gusta cumplir mis promesas…

Así es como inicié esta aventura de leer y entender la magia que implica tener un libro entre las manos. De saborear palabras, de imaginar, de soñar, de viajar a lugares inaccesibles, de conocer otras culturas…

Debo confesar que me ha costado hacer esta entrada; pero al final me dije a mí misma, “Así Soy”… Me encantaría poder regresar en el tiempo y haber descubierto la pasión de la lectura siendo muy niña, pero eso lo puedo arreglar inventando una memoria y creyendo ser esa niña que le gustaba viajar, soñar y perderse en las páginas de un libro.

Me quedaré con esa memoria inventada y compartir unas palabras que se me acaban de ocurrir y darle un final de fábula a mi entrada.

Nunca es tarde para descubrir nuevos mundos, nuevas aficiones, nuevas pasiones. Miles son las posibilidades, el secreto está en dar el primer paso de la larga escalera que es la vida.

روتزه

Magic of reading